Trombosis Venosa Profunda – Tromboflebitis
Diagnóstico
Para diagnosticar la tromboflebitis, el médico te preguntará dónde sientes molestias y buscará las venas afectadas cerca de la superficie de la piel. Para determinar si tienes tromboflebitis superficial o trombosis venosa profunda, el médico podría elegir una de estas pruebas:
Ecografía. Un dispositivo en forma de varita (transductor) que se mueve sobre el área afectada de la pierna envía ondas sonoras a la pierna. A medida que las ondas sonoras atraviesan el tejido de la pierna y rebotan, una computadora transforma las ondas en una imagen móvil en una pantalla de video.
Esta prueba puede confirmar el diagnóstico y distinguir entre la trombosis venosa profunda y la superficial.
Análisis de sangre. Casi todas las personas con un coágulo sanguíneo tienen un nivel elevado en sangre de una sustancia que disuelve los coágulos y que se produce naturalmente llamada dímero D. Pero los niveles de dímeros D pueden ser elevados con otras afecciones. Así que una análisis de dímero D no es concluyente, pero puede indicar la necesidad de más pruebas.
También es útil para descartar la trombosis venosa profunda e identificar quién tiene riesgo de presentar tromboflebitis recurrente.
Tratamiento
Para diagnosticar la tromboflebitis, el médico te preguntará dónde sientes molestias y buscará las venas afectadas cerca de la superficie de la piel. Para determinar si tienes tromboflebitis superficial o trombosis venosa profunda, el médico podría elegir una de estas pruebas:
Para la tromboflebitis superficial, tu médico podría recomendarte aplicar calor a la zona dolorosa, elevar la pierna comprometida, usar un antiinflamatorio no esteroide de venta libre y posiblemente el uso de medias de compresión. La afección suele mejorar por sí sola.
Tu médico también podría recomendar estos tratamientos para ambos tipos de tromboflebitis:
- Medicamentos anticoagulantes. Si tienes trombosis venosa profunda, una inyección de un medicamento anticoagulante, como heparina de bajo peso molecular, fondaparinux (Arixtra) o apixaban (Eliquis), puede ayudar a evitar que los coágulos se agranden. Después del primer tratamiento, es probable que se te indique que tomes warfarina (Jantoven) o rivaroxaban (Xarelto) durante varios meses para seguir impidiendo el crecimiento del coágulo. Los anticoagulantes pueden causar sangrado excesivo. Sigue siempre atentamente las instrucciones de tu médico.
- Medicamentos anticoagulantes. El tratamiento con un fármaco que disuelve el coágulo se denomina trombólisis. El medicamento alteplasa (Activase) se usa para disolver los coágulos sanguíneos en personas con una trombosis venosa profunda extensa, incluso aquellas que tienen un coágulo sanguíneo en los pulmones (embolia pulmonar).
- Medias de compresión. Las medias de compresión cuyo nivel de presión se asemeja al de las de venta con receta médica ayudan a prevenir la hinchazón y a reducir las probabilidades de complicaciones por la trombosis venosa profunda.
- Filtro de vena cava. Si no puedes tomar anticoagulantes, pueden insertarte un filtro en la vena principal del abdomen (vena cava) para evitar que los coágulos que se rompan en las venas de las piernas se alojen en los pulmones. Generalmente, el filtro se retira cuando ya no es necesario.
- Extirpación de várices. Un cirujano puede eliminar las várices que causan dolor o tromboflebitis recurrente. El procedimiento implica extirpar una vena larga a través de pequeñas incisiones. La extirpación de la vena no afecta el flujo de sangre, ya que las venas más profundas de las piernas se encargan del aumento en el volumen de sangre.